Un regalo que sólo unos pocos saben disfrutar. Se vive ahora, este segundo, en plenitud, sin buscar nada más allá de lo que es ahora mismo. Se respira y se inspira la vida de este preciso momento, y momento tras momento, tras momento, al ser consciente del regalo, soy feliz. Esa palabra que parece inalcanzable…
Vivir.