Hoy me acerco por aquí para cumplir con una deuda que tenía pendiente. No me había olvidado de ella, pero por a, b o c, la he ido aplazando hasta este presente que se desliza sobre el teclado.
Nominaciones
Hoy me acerco por aquí para cumplir con una deuda que tenía pendiente. No me había olvidado de ella, pero por a, b o c, la he ido aplazando hasta este presente que se desliza sobre el teclado.
A principios de año me topé con este maravilloso blog de escritura. Digo maravilloso, porque toca una temática que me vuelve loca (entre otras muchas que, por cierto, son muy útiles para los del oficio), la FANTASÍA.
A veces en la vida nos pasan cosas que nos pillan por sorpresa, pero lo importante en sí no es la sorpresa, sino cómo reaccionamos ante ella.
¡HA SUCEDIDO! Y como dije: sin flotador. La foto de portada es sumamente importante para la ocasión, ¿por qué?, porque jamás pensé que el hecho de apretar SEND pudiera ser tan aterrador.
El tiempo sigue su implacable rutina y se empeña en recordármelo a través del movimiento.
El mes pasado os pedí sugerencias acerca de qué libros de otros blogueros leerme, y después de la participación de alguno de vosotros, la respuesta a la pregunta se ha hecho tangible.
Todos los artistas verdaderos, lo sepan o no, crean desde un lugar de no-mente, de quietud interior.
Cuando sin un porqué, me contemplo las manos y veo las líneas que representan el paso de mis días y doy gracias, gracias, gracias...
Si nos ponemos a investigar qué parámetros hemos de seguir para que nuestro libro se convierta en un buen producto y venda, ¿no corremos el riesgo de regirnos por esas necesidades y no por las propias de nuestra historia, de nuestro corazón, de nuestro Llamado? Porque si una cosa tengo clara, es que voy a serle fiel a mi relato, a mis personajes pero, sobretodo, al mensaje guardado detrás de esas miles de palabras escritas desde la necesidad.